miércoles, 30 de mayo de 2012

Noctámbula - Carlos Pezoa Véliz

Callaron los bohemios
para escuchar al pobre adolescente
que, apurando las copas
de rojo néctar hasta el borde llenas,
posó la mano sobre su alba frente
y en este canto moduló sus penas:
Aun, de la mañana de mi vida
las auras aspirando,
y allá en el fondo oscuro de mi pecho
mi corazón, henchido de esperanza,
la fría decepción su presa ha hecho.
Jamás soñé que escrita
estaba en los designios del destino
la muerte de mis sueños,
único bien del pobre peregrino;
de las bellas quimeras del mañana,
forjadas en la luz del idealismo,
cuando me detenía ante el abismo
de la miseria humana.
Despreciaba el amor de las mujeres
porque mi madre me contaba aún niño,
el desgraciado fin de algunos seres
a quienes dio la muerte este cariño;
y trágicas historias en que flotan
genios arrebatados a la vida
por el rojo puñal de la venganza
o el sangriento revólver del suicida!
Y en el desordenado torbellino
que sentía bullir en mi cabeza,
juraba detener en su camino
a la tirana ley “Naturaleza”…!
¡Gratos ensueños, para mí perdidos!
¡Panorama de rosas,
ilusiones que halagan los sentidos,
que son tan falsas cuanto más hermosas!...
Bastaron los fulgores
De una mirad, cual un sol, quemante
Para secar de mi ilusión las flores
Y profanar mi culto en un instante!
¡Oh amor! que inspiras el pesar y el gozo
en vano la altivez te ensordece!
Si un hombre contra ti se alza orgulloso
el mismo orgullo a tu martirio acrece!
Yo hice escarnio de las tiernas quejas
que ese sublime sentimiento inspira,
siguiendo el eco de las arpas viejas…
Vencido, a su poder, pulso la lira
y canto mis dolores
en la lúgubre calma de la noche,
haciendo de mis lágrimas derroche
Postrado ante el altar de los amores!
Hoy siento que aletea en mi cerebro
la vibración suprema de ese canto
que entona el corazón cuando palpita,
conteniendo los ímpetus del llanto.
Mi razón es esclava
del dominio fatal de las pasiones,
y rueda hacia el abismo do se agita
la sombra de mundanas decepciones.
Mi espíritu se mece
en voluptuoso ambiente
y el fuego de un amor desesperado
me abrasa el corazón, quema mi frente!
Y en las nocturnas, báquicas veladas
en que busco el consuelo de mis penas,
yo sueño con alcobas perfumadas
y con labios de vírgenes morenas…

martes, 10 de abril de 2012

Peregrino - Luis Cernuda

¿Volver? Vuelva el que tenga,
tras largos años, tras un largo viaje,
cansancio del camino y la codicia
de su tierra, su casa, sus amigos,
del amor que al regreso fiel le espere.


Mas ¿tú? ¿volver? Regresar no piensas,
sino seguir libre adelante,
disponible por siempre, mozo o viejo,
sin hijo que te busque, como a Ulises,
sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.


Sigue, sigue adelante y no regreses,
fiel hasta el fin del camino y tu vida,
no eches de menos un destino más fácil,
tus pies sobre la tierra antes no hollada,
tus ojos frente a lo antes nunca visto.

Tarde en el hospital - Carlos Pezoa Véliz

Sobre el campo el agua mustia
cae fina, grácil, leve;
con el agua cae angustia:
llueve


Y pues solo en amplia pieza,
yazgo en cama, yazgo enfermo,
para espantar la tristeza,
duermo.


Pero el agua ha lloriqueado
junto a mí, cansada, leve;
despierto sobresaltado:
llueve


Entonces, muerto de angustia
ante el panorama inmenso,
mientras cae el agua mustia,
pienso.

Por tu musa - Delmira Agustini

Cuando derrama en los hombros puros
De tu musa la túnica de nieve,
Yo concentro mis pétalos oscuros
Y soy el lirio de alabastro leve.


Para tu musa en rosa, me abro en rosa;
Mi corazón es miel, perfume y fuego,
Y vivo y muero de una sed gloriosa:
Tu sangre viva debe ser mi riego.


Cuando velada con un tul de luna
Bebe calma y azur en la laguna,
Yo soy el cisne que soñando vuela;


Y si en luto magnífico la vistes
Para vagar por los senderos tristes,
Soy la luz o la sombra de una estela...