El silencio redondo de la noche
sobre el pentagrama
del infinito.
Yo me salgo desnudo a la calle,
maduro de versos
perdidos.
Lo negro, acribillado
por el canto del grillo,
tiene ese fuego fatuo,
muerto,
del sonido.
Esa luz musical
que percibe
el espíritu.
Los esqueletos de mil mariposas
duermen en mi recinto.
Hay una juventud de brisas locas
sobre el río.
El camino
No conseguirá nunca
tu lanza
herir el horizonte.
La montaña
es un escudo
que lo guarda.
No sueñes con la sangre de la luna
y descansa.
Pero deja, camino,
que mis plantas
exploren la caricia
de la rociada.
¡Quiromántico enorme!
¿Conocerás las almas
por el débil tatuaje
que olvidan en tu espalda?
Si eres Flammarión
de las pisadas,
¡cómo debes amar
a los asnos que pasan
acariciando con ternura humilde
tu carne desgarrada!
Ellos solos meditan dónde puede
llegar tu enorme lanza.
Ellos solos, que son
los Budas de la Fauna,
cuando viejos y heridos deletrean
tu libro sin palabras.
¡Cuánta melancolía
tienes entre las casas
del poblado!
¡Qué clara
es tu virtud! Aguantas
cuatro carros dormidos,
dos acacias,
y un pozo del antaño
que no tiene agua.
Dando vueltas al mundo,
no encontrarás posada.
No tendrás camposanto
ni mortaja,
ni el aire del amor renovará
tu sustancia.
Pero sal de los campos
y en la negra distancia
de lo eterno, si tallas
la sombra con tu lima
blanca, ¡oh camino!
¡pasarás por el puente
de Santa Clara!
lunes, 23 de junio de 2014
martes, 19 de noviembre de 2013
La ciudad - Konstantinos Kavafis
Dijiste: "Iré a otra ciudad, iré a otro mar.
Otra ciudad ha de hallarse mejor que ésta.
Todo esfuerzo mío es una condena escrita;
y está mi corazón - como un cadáver - sepultado.
Mi espíritu hasta cuándo permanecerá en este marasmo.
Donde mis ojos vuelva, donde quiera que mire
oscuras ruinas de mi vida veo aquí,
donde tantos años pasé y destruí y perdí".
Nuevas tierras no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Vagarás
por las mismas calles. Y en los mismos barrios te harás viejo
y en estas mismas casas encanecerás.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otro lugar -no esperes-
no hay barco para ti, no hay camino.
Así como tu vida la arruinaste aquí
en este rincón pequeño, en toda tierra la destruiste.
Otra ciudad ha de hallarse mejor que ésta.
Todo esfuerzo mío es una condena escrita;
y está mi corazón - como un cadáver - sepultado.
Mi espíritu hasta cuándo permanecerá en este marasmo.
Donde mis ojos vuelva, donde quiera que mire
oscuras ruinas de mi vida veo aquí,
donde tantos años pasé y destruí y perdí".
Nuevas tierras no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Vagarás
por las mismas calles. Y en los mismos barrios te harás viejo
y en estas mismas casas encanecerás.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otro lugar -no esperes-
no hay barco para ti, no hay camino.
Así como tu vida la arruinaste aquí
en este rincón pequeño, en toda tierra la destruiste.
lunes, 30 de septiembre de 2013
Silencio - Pablo Neruda
Yo que crecí dentro de un árbol
tendría mucho que decir,
pero aprendí tanto silencio
que tengo mucho que callar
y eso se conoce creciendo
sin otro goce que crecer,
sin más pasión que la substancia,
sin más acción que la inocencia,
y por dentro el tiempo dorado
hasta que la altura lo llama
para convertirlo en naranja.
pero aprendí tanto silencio
que tengo mucho que callar
y eso se conoce creciendo
sin otro goce que crecer,
sin más pasión que la substancia,
sin más acción que la inocencia,
y por dentro el tiempo dorado
hasta que la altura lo llama
para convertirlo en naranja.
Para una joven amiga que intentó quitarse la vida - Claudio Bertoni
Me gustaría ser un nido si fueras un pajarito
me gustaría ser una bufanda si fueras un cuello y tuvieras frío
si fueras música yo sería un oído
si fueras agua yo sería un vaso
si fueras luz yo sería un ojo
si fueras pie yo sería un calcetín
si fueras el mar yo sería una playa
y si fueras todavía el mar yo sería un pez
y nadaría por ti
y si fueras el mar yo sería sal
y si yo fuera sal
tú serías una lechuga
una palta o al menos un huevo frito
y si tú fueras un huevo frito
yo sería un pedazo de pan
y si yo fuera un pedazo de pan
tú serías mantequilla o mermelada
y si tú fueras mermelada
yo sería el durazno de la mermelada
y si yo fuera un durazno
tú serías un árbol
y si tú fueras un árbol
yo sería tu savia y correría
por tus brazos como sangre
y si yo fuera sangre
viviría en tu corazón.
me gustaría ser una bufanda si fueras un cuello y tuvieras frío
si fueras música yo sería un oído
si fueras agua yo sería un vaso
si fueras luz yo sería un ojo
si fueras pie yo sería un calcetín
si fueras el mar yo sería una playa
y si fueras todavía el mar yo sería un pez
y nadaría por ti
y si fueras el mar yo sería sal
y si yo fuera sal
tú serías una lechuga
una palta o al menos un huevo frito
y si tú fueras un huevo frito
yo sería un pedazo de pan
y si yo fuera un pedazo de pan
tú serías mantequilla o mermelada
y si tú fueras mermelada
yo sería el durazno de la mermelada
y si yo fuera un durazno
tú serías un árbol
y si tú fueras un árbol
yo sería tu savia y correría
por tus brazos como sangre
y si yo fuera sangre
viviría en tu corazón.
miércoles, 26 de junio de 2013
Sigmund Freud - Nicanor Parra
Pájaro con las plumas en la boca
Ya no se puede más con el psiquiatra:
Tolo lo relaciona con el sexo.
En las obras de Freud es donde vienen
Las afirmaciones más peregrinas.
Según este señor
Los objetos de forma triangular
- Plumas fuente, pistolas, arcabuces,
Lápices, cañerías, guaripolas-
Representan el sexo masculino;
Los objetos de forma circular
Representan el sexo femenino.
Pero el psiquiatra va más adelante:
No solamente conos y cilindros
Casi todos los cuerpos geométricos
Son para él instrumentos sexuales
A saber las Pirámides de Egipto.
......
Síntoma principal:
Todo lo relaciona con el acto
Ya no distingue la luna del sol
Todo lo relaciona con el acto
Los pistones son órganos sexuales
Los cilindros son órganos sexuales
Las tornamesas órganos sexuales
Las manivelas órganos sexuales,
Los altos hornos órganos sexuales
Tuercas y pernos órganos sexuales
Locomotoras órganos sexuales
Embarcaciones órganos sexuales.
El laberinto no tiene salida.
El Occidente es una gran pirámide
Que termina y empieza en un psiquiatra:
La pirámide está por derrumbarse.
Ya no se puede más con el psiquiatra:
Tolo lo relaciona con el sexo.
En las obras de Freud es donde vienen
Las afirmaciones más peregrinas.
Según este señor
Los objetos de forma triangular
- Plumas fuente, pistolas, arcabuces,
Lápices, cañerías, guaripolas-
Representan el sexo masculino;
Los objetos de forma circular
Representan el sexo femenino.
Pero el psiquiatra va más adelante:
No solamente conos y cilindros
Casi todos los cuerpos geométricos
Son para él instrumentos sexuales
A saber las Pirámides de Egipto.
......
Síntoma principal:
Todo lo relaciona con el acto
Ya no distingue la luna del sol
Todo lo relaciona con el acto
Los pistones son órganos sexuales
Los cilindros son órganos sexuales
Las tornamesas órganos sexuales
Las manivelas órganos sexuales,
Los altos hornos órganos sexuales
Tuercas y pernos órganos sexuales
Locomotoras órganos sexuales
Embarcaciones órganos sexuales.
El laberinto no tiene salida.
El Occidente es una gran pirámide
Que termina y empieza en un psiquiatra:
La pirámide está por derrumbarse.
En una estación de metro - Óscar Hahn
Desventurados los que divisaron
a una muchacha en el Metro
y se enamoraron de golpe
y la siguieron enloquecidos
y la perdieron para siempre entre la multitud
Porque ellos serán condenados
a vagar sin rumbo por la estaciones
y a llorar con las canciones de amor
que los músicos ambulantes entonan en los túneles
Y quizás el amor no es más que eso:
una mujer o un hombre que desciende de un carro
en cualquier estación del Metro
y resplandece unos segundos
y se pierde en la noche sin nombre
a una muchacha en el Metro
y se enamoraron de golpe
y la siguieron enloquecidos
y la perdieron para siempre entre la multitud
Porque ellos serán condenados
a vagar sin rumbo por la estaciones
y a llorar con las canciones de amor
que los músicos ambulantes entonan en los túneles
Y quizás el amor no es más que eso:
una mujer o un hombre que desciende de un carro
en cualquier estación del Metro
y resplandece unos segundos
y se pierde en la noche sin nombre
Escrito con tiza - Óscar Hahn
Uno le dice a Cero que la nada existe
Cero replica que uno tampoco existe
porque el amor nos da la misma naturaleza
Cero mas Unos somos Dos le dice
y se van por el pizarrón tomados de la mano
Dos se besan debajo de los pupitres
Dos son Uno cerca del borrador agazapado
y Uno es Cero mi vida
Detrás de todo gran amor la nada acecha.
Cero replica que uno tampoco existe
porque el amor nos da la misma naturaleza
Cero mas Unos somos Dos le dice
y se van por el pizarrón tomados de la mano
Dos se besan debajo de los pupitres
Dos son Uno cerca del borrador agazapado
y Uno es Cero mi vida
Detrás de todo gran amor la nada acecha.
Ningún lugar está aquí o está ahí - Óscar Hahn
Ningún lugar está aquí o está ahí
Todo lugar es proyectado desde adentro
Todo lugar es superpuesto en el espacio
Ahora estoy echando un lugar para afuera
estoy tratando de ponerlo encima de ahí
encima del espacio donde no estás
a ver si de tanto hacer fuerza si de tanto hacer fuerza
te apareces ahí sonriente otra vez
Aparécete ahí aparécete sin miedo
y desde afuera avanza hacia aquí
y haz harta fuerza harta fuerza
a ver si yo me aparezco otra vez si aparezco otra vez
si reaparecemos los dos tomados de la mano
en el espacio
donde coinciden
todos nuestros lugares
Todo lugar es proyectado desde adentro
Todo lugar es superpuesto en el espacio
Ahora estoy echando un lugar para afuera
estoy tratando de ponerlo encima de ahí
encima del espacio donde no estás
a ver si de tanto hacer fuerza si de tanto hacer fuerza
te apareces ahí sonriente otra vez
Aparécete ahí aparécete sin miedo
y desde afuera avanza hacia aquí
y haz harta fuerza harta fuerza
a ver si yo me aparezco otra vez si aparezco otra vez
si reaparecemos los dos tomados de la mano
en el espacio
donde coinciden
todos nuestros lugares
Tú me quieres blanca - Alfonsina Storni
Tú me quieres alba,
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada
Ni un rayo de luna
Filtrado me haya.
Ni una margarita
Se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
Tú me quieres blanca,
Tú me quieres alba.
Tú que hubiste todas
Las copas a mano,
De frutos y mieles
Los labios morados.
Tú que en el banquete
Cubierto de pámpanos
Dejaste las carnes
Festejando a Baco.
Tú que en los jardines
Negros del Engaño
Vestido de rojo
Corriste al Estrago.
Tú que el esqueleto
Conservas intacto
No sé todavía
Por cuáles milagros,
Me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
Me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡Me pretendes alba!
Huye hacia los bosques,
Vete a la montaña;
Límpiate la boca;
Vive en las cabañas;
Toca con las manos
La tierra mojada;
Alimenta el cuerpo
Con raíz amarga;
Bebe de las rocas;
Duerme sobre escarcha;
Renueva tejidos
Con salitre y agua;
Habla con los pájaros
Y lévate al alba.
Y cuando las carnes
Te sean tornadas,
Y cuando hayas puesto
En ellas el alma
Que por las alcobas
Se quedó enredada,
Entonces, buen hombre,
Preténdeme blanca,
Preténdeme nívea,
Preténdeme casta.
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada
Ni un rayo de luna
Filtrado me haya.
Ni una margarita
Se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
Tú me quieres blanca,
Tú me quieres alba.
Tú que hubiste todas
Las copas a mano,
De frutos y mieles
Los labios morados.
Tú que en el banquete
Cubierto de pámpanos
Dejaste las carnes
Festejando a Baco.
Tú que en los jardines
Negros del Engaño
Vestido de rojo
Corriste al Estrago.
Tú que el esqueleto
Conservas intacto
No sé todavía
Por cuáles milagros,
Me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
Me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡Me pretendes alba!
Huye hacia los bosques,
Vete a la montaña;
Límpiate la boca;
Vive en las cabañas;
Toca con las manos
La tierra mojada;
Alimenta el cuerpo
Con raíz amarga;
Bebe de las rocas;
Duerme sobre escarcha;
Renueva tejidos
Con salitre y agua;
Habla con los pájaros
Y lévate al alba.
Y cuando las carnes
Te sean tornadas,
Y cuando hayas puesto
En ellas el alma
Que por las alcobas
Se quedó enredada,
Entonces, buen hombre,
Preténdeme blanca,
Preténdeme nívea,
Preténdeme casta.
jueves, 29 de noviembre de 2012
Hermandad - Octavio Paz
Soy hombre: duro poco
y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba:
las estrellas escriben.
Sin entender comprendo:
también soy escritura
y en este mismo instante
alguien me deletrea.
y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba:
las estrellas escriben.
Sin entender comprendo:
también soy escritura
y en este mismo instante
alguien me deletrea.
domingo, 1 de julio de 2012
Momentos elementales - Walt Whitman
Momentos elementales -cuando me sorprendéis- ¡oh, ahora estáis
aquí!
Sólo os pido los goces de la lascivia,
El chorro de mi pasión, la vida exhuberante y grosera,
Hoy iré en busca de los hijos predilectos de la Naturaleza y esta
noche también,
Yo soy de los que creen en goces carnales, comparto las orgías de los muchachos a medianoche,
Bailo con los que bailan y bebo con los que beben,
Resuena el eco de nuestros gritos indecentes, elijo para amigo
preferido la persona más baja,
Será rebelde, ruidoso, iletrado, será uno que los otros condenan por sus
delitos,
No seguiré representando, ¿por qué habré de renunciar a mis
compañeros?
¡Ah, gente a la que todos rehúyen, yo al menos no huyo de vosotros,
Me mezclo con vosotros, seré vuestro poeta,
Será más para vosotros que para nadie!
aquí!
Sólo os pido los goces de la lascivia,
El chorro de mi pasión, la vida exhuberante y grosera,
Hoy iré en busca de los hijos predilectos de la Naturaleza y esta
noche también,
Yo soy de los que creen en goces carnales, comparto las orgías de los muchachos a medianoche,
Bailo con los que bailan y bebo con los que beben,
Resuena el eco de nuestros gritos indecentes, elijo para amigo
preferido la persona más baja,
Será rebelde, ruidoso, iletrado, será uno que los otros condenan por sus
delitos,
No seguiré representando, ¿por qué habré de renunciar a mis
compañeros?
¡Ah, gente a la que todos rehúyen, yo al menos no huyo de vosotros,
Me mezclo con vosotros, seré vuestro poeta,
Será más para vosotros que para nadie!
jueves, 28 de junio de 2012
Como Adán, temprano en la mañana - Walt Whitman
Como Adán, temprano en la mañana,
salgo de mi cabaña recuperado por el
sueño,
Contémplame cuando paso, escucha mi
voz, acércate, con la palma de la mano roza
mi cuerpo cuando paso,
no tengas miedo de mi cuerpo.
salgo de mi cabaña recuperado por el
sueño,
Contémplame cuando paso, escucha mi
voz, acércate, con la palma de la mano roza
mi cuerpo cuando paso,
no tengas miedo de mi cuerpo.
martes, 26 de junio de 2012
Cuando supe al declinar el día - Walt Whitman
Cuando supe al declinar el día que mi nombre había sido
aplaudido en el Capitolio, no fue feliz para mí la noche
de aquel día,
Y cuando me embriagué o cuando mis planes tuvieron éxito,
tampoco fui feliz,
Pero el día en que al alba me levanté del lecho de la salud perfecta,
renovado, cantando, aspirando el fresco aliento del otoño,
Cuando vi palidecer en el oeste a la luna llena y perderse en la luz
de la mañana,
Cuando erré solo por la playa, y desnudo me sumergí en el mar y
me reí con las aguas frescas y vi la salida del sol,
Y cuando pensé que mi querido amigo, mi amante, estaba ya en
camino, entonces fui feliz,
Entonces cada aliento fue más dulce, y durante aquel día la comida
me alimentó mejor y el día hermoso pasó bien,
Y el día siguiente llegó con la misma alegría, y con el otro al
atardecer llegó mi amigo,
Y aquella noche cuando todo estaba en silencio oí las lentas aguas
incesantes que subían por la playa,
Y el susurro de las aguas y de la arena, como si quisieran
felicitarme,
Pues aquél, a quien amo, estaba dormido a mi lado bajo la misma
manta en la noche fresca,
Bajo la quieta luna del otoño su rostro me
miraba,
Y su brazo descansaba sobre mi pecho, y aquella noche fui feliz.
aplaudido en el Capitolio, no fue feliz para mí la noche
de aquel día,
Y cuando me embriagué o cuando mis planes tuvieron éxito,
tampoco fui feliz,
Pero el día en que al alba me levanté del lecho de la salud perfecta,
renovado, cantando, aspirando el fresco aliento del otoño,
Cuando vi palidecer en el oeste a la luna llena y perderse en la luz
de la mañana,
Cuando erré solo por la playa, y desnudo me sumergí en el mar y
me reí con las aguas frescas y vi la salida del sol,
Y cuando pensé que mi querido amigo, mi amante, estaba ya en
camino, entonces fui feliz,
Entonces cada aliento fue más dulce, y durante aquel día la comida
me alimentó mejor y el día hermoso pasó bien,
Y el día siguiente llegó con la misma alegría, y con el otro al
atardecer llegó mi amigo,
Y aquella noche cuando todo estaba en silencio oí las lentas aguas
incesantes que subían por la playa,
Y el susurro de las aguas y de la arena, como si quisieran
felicitarme,
Pues aquél, a quien amo, estaba dormido a mi lado bajo la misma
manta en la noche fresca,
Bajo la quieta luna del otoño su rostro me
miraba,
Y su brazo descansaba sobre mi pecho, y aquella noche fui feliz.
viernes, 22 de junio de 2012
La cabalgata (1) - Gabriela Mistral
Pasa por nuestra Tierra
la vieja Cabalgata,
partiéndose la noche
en una pulpa clara
y cayendo los montes
en el pecho del alba.
en una pulpa clara
y cayendo los montes
en el pecho del alba.
Con el vuelo remado
de los petreles pasa,
o en un silencio como
de antorcha sofocada.
Pasa en un dardo blanco
la eterna Cabalgata...
Pasa, única y legión,de los petreles pasa,
o en un silencio como
de antorcha sofocada.
Pasa en un dardo blanco
la eterna Cabalgata...
en cuchillada blanca,
sobre la noche experta
de carne desvelada.
Pasa si no la ven,
y si la esperan, pasa.
sobre la noche experta
de carne desvelada.
Pasa si no la ven,
y si la esperan, pasa.
Se leen las Eneidas,
se cuentan Ramayanas,
se llora el Viracocha
y se remonta al Maya,
y madura la vida
mientras su río pasa.
se cuentan Ramayanas,
se llora el Viracocha
y se remonta al Maya,
y madura la vida
mientras su río pasa.
Las ciudades se secan
como piel de alimaña
y el bosque se nos dobla
como avena majada,
si olvida su camino
la vieja Cabalgata...
como piel de alimaña
y el bosque se nos dobla
como avena majada,
si olvida su camino
la vieja Cabalgata...
A veces por el aire
o por la gran llanada,
a veces por el tuétano
de Ceres subterránea,
a veces solamente
por las crestas del alma,
pasa, en caliente silbo,
la santa Cabalgata...
o por la gran llanada,
a veces por el tuétano
de Ceres subterránea,
a veces solamente
por las crestas del alma,
pasa, en caliente silbo,
la santa Cabalgata...
Como una vena abierta
desde las solfataras,
como un repecho de humo,
como un despeño de aguas,
pasa, cuando la noche
se rompe en pulpas claras.
desde las solfataras,
como un repecho de humo,
como un despeño de aguas,
pasa, cuando la noche
se rompe en pulpas claras.
Oír, oír, oír,
la noche como valva,
con ijar de lebrel
o vista acornejada,
y temblar y ser fiel,
esperando hasta el alba.
la noche como valva,
con ijar de lebrel
o vista acornejada,
y temblar y ser fiel,
esperando hasta el alba.
La noche ahora es fina,
es estricta y delgada.
El cielo agudo punza
lo mismo que la daga
y aguija a los dormidos
la tensa Vía Láctea.
es estricta y delgada.
El cielo agudo punza
lo mismo que la daga
y aguija a los dormidos
la tensa Vía Láctea.
Se viene por la noche
como un comienzo de aria;
se allegan unas vivas
trabazones de alas.
Me da en la cara un alto
muro de marejada,
y saltan, como un hijo,
contentas, mis entrañas.
como un comienzo de aria;
se allegan unas vivas
trabazones de alas.
Me da en la cara un alto
muro de marejada,
y saltan, como un hijo,
contentas, mis entrañas.
Soy vieja;
amé los héroes
y nunca vi su cara;
por hambre de su carne
yo he comido las fábulas.
amé los héroes
y nunca vi su cara;
por hambre de su carne
yo he comido las fábulas.
Ahora despierto a un niño
y destapo su cara,
y lo saco desnudo
a la noche delgada,
y lo hondeo en el aire
mientras el río pasa,
porque lo tome y lleve
la vieja Cabalgata...
y destapo su cara,
y lo saco desnudo
a la noche delgada,
y lo hondeo en el aire
mientras el río pasa,
porque lo tome y lleve
la vieja Cabalgata...
miércoles, 30 de mayo de 2012
Noctámbula - Carlos Pezoa Véliz
Callaron los bohemios
para escuchar al pobre adolescente
que, apurando las copas
de rojo néctar hasta el borde llenas,
posó la mano sobre su alba frente
y en este canto moduló sus penas:
Aun, de la mañana de mi vida
las auras aspirando,
y allá en el fondo oscuro de mi pecho
mi corazón, henchido de esperanza,
la fría decepción su presa ha hecho.
Jamás soñé que escrita
estaba en los designios del destino
la muerte de mis sueños,
único bien del pobre peregrino;
de las bellas quimeras del mañana,
forjadas en la luz del idealismo,
cuando me detenía ante el abismo
de la miseria humana.
Despreciaba el amor de las mujeres
porque mi madre me contaba aún niño,
el desgraciado fin de algunos seres
a quienes dio la muerte este cariño;
y trágicas historias en que flotan
genios arrebatados a la vida
por el rojo puñal de la venganza
o el sangriento revólver del suicida!
Y en el desordenado torbellino
que sentía bullir en mi cabeza,
juraba detener en su camino
a la tirana ley “Naturaleza”…!
¡Gratos ensueños, para mí perdidos!
¡Panorama de rosas,
ilusiones que halagan los sentidos,
que son tan falsas cuanto más hermosas!...
Bastaron los fulgores
De una mirad, cual un sol, quemante
Para secar de mi ilusión las flores
Y profanar mi culto en un instante!
¡Oh amor! que inspiras el pesar y el gozo
en vano la altivez te ensordece!
Si un hombre contra ti se alza orgulloso
el mismo orgullo a tu martirio acrece!
Yo hice escarnio de las tiernas quejas
que ese sublime sentimiento inspira,
siguiendo el eco de las arpas viejas…
Vencido, a su poder, pulso la lira
y canto mis dolores
en la lúgubre calma de la noche,
haciendo de mis lágrimas derroche
Postrado ante el altar de los amores!
Hoy siento que aletea en mi cerebro
la vibración suprema de ese canto
que entona el corazón cuando palpita,
conteniendo los ímpetus del llanto.
Mi razón es esclava
del dominio fatal de las pasiones,
y rueda hacia el abismo do se agita
la sombra de mundanas decepciones.
Mi espíritu se mece
en voluptuoso ambiente
y el fuego de un amor desesperado
me abrasa el corazón, quema mi frente!
Y en las nocturnas, báquicas veladas
en que busco el consuelo de mis penas,
yo sueño con alcobas perfumadas
y con labios de vírgenes morenas…
para escuchar al pobre adolescente
que, apurando las copas
de rojo néctar hasta el borde llenas,
posó la mano sobre su alba frente
y en este canto moduló sus penas:
Aun, de la mañana de mi vida
las auras aspirando,
y allá en el fondo oscuro de mi pecho
mi corazón, henchido de esperanza,
la fría decepción su presa ha hecho.
Jamás soñé que escrita
estaba en los designios del destino
la muerte de mis sueños,
único bien del pobre peregrino;
de las bellas quimeras del mañana,
forjadas en la luz del idealismo,
cuando me detenía ante el abismo
de la miseria humana.
Despreciaba el amor de las mujeres
porque mi madre me contaba aún niño,
el desgraciado fin de algunos seres
a quienes dio la muerte este cariño;
y trágicas historias en que flotan
genios arrebatados a la vida
por el rojo puñal de la venganza
o el sangriento revólver del suicida!
Y en el desordenado torbellino
que sentía bullir en mi cabeza,
juraba detener en su camino
a la tirana ley “Naturaleza”…!
¡Gratos ensueños, para mí perdidos!
¡Panorama de rosas,
ilusiones que halagan los sentidos,
que son tan falsas cuanto más hermosas!...
Bastaron los fulgores
De una mirad, cual un sol, quemante
Para secar de mi ilusión las flores
Y profanar mi culto en un instante!
¡Oh amor! que inspiras el pesar y el gozo
en vano la altivez te ensordece!
Si un hombre contra ti se alza orgulloso
el mismo orgullo a tu martirio acrece!
Yo hice escarnio de las tiernas quejas
que ese sublime sentimiento inspira,
siguiendo el eco de las arpas viejas…
Vencido, a su poder, pulso la lira
y canto mis dolores
en la lúgubre calma de la noche,
haciendo de mis lágrimas derroche
Postrado ante el altar de los amores!
Hoy siento que aletea en mi cerebro
la vibración suprema de ese canto
que entona el corazón cuando palpita,
conteniendo los ímpetus del llanto.
Mi razón es esclava
del dominio fatal de las pasiones,
y rueda hacia el abismo do se agita
la sombra de mundanas decepciones.
Mi espíritu se mece
en voluptuoso ambiente
y el fuego de un amor desesperado
me abrasa el corazón, quema mi frente!
Y en las nocturnas, báquicas veladas
en que busco el consuelo de mis penas,
yo sueño con alcobas perfumadas
y con labios de vírgenes morenas…
martes, 10 de abril de 2012
Peregrino - Luis Cernuda
¿Volver? Vuelva el que tenga,
tras largos años, tras un largo viaje,
cansancio del camino y la codicia
de su tierra, su casa, sus amigos,
del amor que al regreso fiel le espere.
Mas ¿tú? ¿volver? Regresar no piensas,
sino seguir libre adelante,
disponible por siempre, mozo o viejo,
sin hijo que te busque, como a Ulises,
sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.
Sigue, sigue adelante y no regreses,
fiel hasta el fin del camino y tu vida,
no eches de menos un destino más fácil,
tus pies sobre la tierra antes no hollada,
tus ojos frente a lo antes nunca visto.
tras largos años, tras un largo viaje,
cansancio del camino y la codicia
de su tierra, su casa, sus amigos,
del amor que al regreso fiel le espere.
Mas ¿tú? ¿volver? Regresar no piensas,
sino seguir libre adelante,
disponible por siempre, mozo o viejo,
sin hijo que te busque, como a Ulises,
sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.
Sigue, sigue adelante y no regreses,
fiel hasta el fin del camino y tu vida,
no eches de menos un destino más fácil,
tus pies sobre la tierra antes no hollada,
tus ojos frente a lo antes nunca visto.
Tarde en el hospital - Carlos Pezoa Véliz
Sobre el campo el agua mustia
cae fina, grácil, leve;
con el agua cae angustia:
llueve
Y pues solo en amplia pieza,
yazgo en cama, yazgo enfermo,
para espantar la tristeza,
duermo.
Pero el agua ha lloriqueado
junto a mí, cansada, leve;
despierto sobresaltado:
llueve
Entonces, muerto de angustia
ante el panorama inmenso,
mientras cae el agua mustia,
pienso.
cae fina, grácil, leve;
con el agua cae angustia:
llueve
Y pues solo en amplia pieza,
yazgo en cama, yazgo enfermo,
para espantar la tristeza,
duermo.
Pero el agua ha lloriqueado
junto a mí, cansada, leve;
despierto sobresaltado:
llueve
Entonces, muerto de angustia
ante el panorama inmenso,
mientras cae el agua mustia,
pienso.
Por tu musa - Delmira Agustini
Cuando derrama en los hombros puros
De tu musa la túnica de nieve,
Yo concentro mis pétalos oscuros
Y soy el lirio de alabastro leve.
Para tu musa en rosa, me abro en rosa;
Mi corazón es miel, perfume y fuego,
Y vivo y muero de una sed gloriosa:
Tu sangre viva debe ser mi riego.
Cuando velada con un tul de luna
Bebe calma y azur en la laguna,
Yo soy el cisne que soñando vuela;
Y si en luto magnífico la vistes
Para vagar por los senderos tristes,
Soy la luz o la sombra de una estela...
De tu musa la túnica de nieve,
Yo concentro mis pétalos oscuros
Y soy el lirio de alabastro leve.
Para tu musa en rosa, me abro en rosa;
Mi corazón es miel, perfume y fuego,
Y vivo y muero de una sed gloriosa:
Tu sangre viva debe ser mi riego.
Cuando velada con un tul de luna
Bebe calma y azur en la laguna,
Yo soy el cisne que soñando vuela;
Y si en luto magnífico la vistes
Para vagar por los senderos tristes,
Soy la luz o la sombra de una estela...
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